El tapiz en cuestión pertenece a la serie de los Hechos de los Apóstoles y deriva indirectamente de los cartones realizados por Rafael para los tapices de la Capilla Sixtina. La representación resume dos momentos: la escena de Santo Esteban llevado al martirio, en lo alto en el fondo, entre los árboles y el martirio del santo representado abajo, en primer plano. El mártir ha caído de rodillas mientras cuatro apedreadores, en actitudes agitadas, están lanzando piedras sobre él, y un quinto está inclinado para recogerlas del suelo. A la izquierda, en lo alto en el fondo, un grupo de jueces a caballo observa con miradas torvas la escena que se desarrolla delante de sus ojos. El marco representa los cuatro elementos aire, agua, tierra y fuego, representados respectivamente por aves, peces, sirenas y tritones, por las llamas y por un paisaje con animales y edificios. En las esquinas Neptuno y Flora dividen la Tierra del Fuego.