El Castillo de Southsea, construido en pocos meses en 1544 por orden de Enrique VIII, formaba parte de un amplio plan defensivo costero destinado a proteger el Reino de Inglaterra de posibles invasiones francesas y del Sacro Imperio Romano. Edificado siguiendo el modelo italiano de fortificación a la italiana (trace italienne), el castillo presenta un torreón central cuadrado, baluartes angulados y plataformas de artillería al este y oeste, representando una evolución en el campo de la defensa militar de la época.
Pocos meses después de su finalización, el rey Enrique VIII presenció el trágico hundimiento de su buque insignia, el Mary Rose, durante la batalla del Solent en 1545. En los siglos siguientes, el castillo estuvo involucrado en la Guerra Civil Inglesa, cuando en 1642 fue conquistado por las tropas parlamentarias. Con el tiempo, la fortaleza fue remodelada, con adiciones como un túnel defensivo del siglo XIX, baterías adicionales e incluso convertida en prisión militar en la época victoriana, hasta su desactivación militar definitiva en 1960 y apertura al público como atracción histórica.