Ubicada en la pintoresca Cadaqués, en la costa norte de Cataluña, la Casa-Museo Salvador Dalí es la residencia donde el artista vivió y trabajó desde 1930 hasta 1982. Restaurada a partir de 1997 por la Fundación Gala-Salvador Dalí, hoy es un museo-laberinto inmerso en la creatividad surrealista, perfectamente conservado como lo dejó Dalí.
La estructura original, inicialmente un simple pueblo de pescadores, fue ampliada por el artista en un laberinto de habitaciones y pasillos: desde la Sala del Oso hasta la Biblioteca de Gala, desde el taller panorámico hasta el techo con el gigantesco huevo ornamental. Cada rincón refleja la personalidad visionaria de Dalí, con objetos inusuales, trofeos naturalistas y muebles excéntricos: el oso disecado que sirve como portafolios, lámpara y paraguas es solo uno de los numerosos guiños a su espíritu juguetón.
Particularmente fascinante es el estudio donde Dalí realizó algunas de sus obras siguiendo la luz sobre el mar, visible desde cada ventana. El jardín sobre el mar y el patio exterior añaden una atmósfera contemplativa e íntima, perfecta para comprender el vínculo entre el artista y el paisaje.