El Monumento a Scott, ubicado en los Jardines de la Calle Princesa, es uno de los monumentos más emblemáticos de Edimburgo, erigido en honor a Sir Walter Scott, célebre autor escocés. Con sus más de 60 metros de altura, es uno de los monumentos más grandes del mundo dedicados a un escritor.
Construido entre 1840 y 1844 según el diseño de George Meikle Kemp, arquitecto autodidacta, el monumento se presenta como una esbelta aguja gótica rica en detalles esculpidos. En la cima de la escalera de caracol, hay 287 escalones que conducen a diferentes niveles panorámicos, ofreciendo vistas espectaculares de la ciudad, del Castillo de Edimburgo y de los jardines circundantes.
En la base se encuentra la monumental estatua de Walter Scott con su perro Maida, esculpida en mármol de Carrara por Sir John Steell, en contraste con la arenisca oscura que caracteriza la estructura.
El monumento está decorado con 68 estatuas de personajes de las novelas de Scott y con bustos de poetas y escritores escoceses esculpidos en varios niveles, que reflejan el amplio legado literario del autor.