El museo conserva la evidencia arqueológica de un cementerio monumental que data de principios de la Edad del Hierro.
Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo a mediados del siglo XX permitieron descubrir una necrópolis de "cremación" dividida en tres sectores, dentro de los cuales 92 recintos tanto circulares como rectangulares encerraban las llamadas "tumbas de caja" que en ocasiones contenían un enterramiento único, a veces doble y en casos excepcionales múltiple. Las 126 cajas sepulcrales contenían urnas cinerarias con numerosos elementos de diferentes y emblemáticos ajuares según sexo y rol social. En particular, los conjuntos femeninos se caracterizan por la presencia de ricos objetos ornamentales y elementos de indumentaria de bronce, oro y plata : pulseras, anillos, broches, aretes, cinturones y tachuelas; los entierros masculinos contienen numerosas armas de hierro.
La monumentalidad del cementerio y la riqueza del equipamiento de la necrópolis indican que en Chiavari debió vivir una comunidad próspera y dedicada al comercio marítimo y terrestre.