La llamada Arpa Estense es una valiosa pieza única en su género: no solo es un raro ejemplo de instrumento musical del siglo XVI que ha llegado hasta nuestros días, sino que su singular historia es significativa para comprender cuán importante era la música en la vida de la corte en la Italia de las señorías de la época. Fue realizada en Roma en 1581, en un taller cercano a Giovanni Battista Giacometti. La decoración del arpa, llevada a cabo entre 1587 y 1589, fue encargada al pintor ferrarese Giulio Marescotti, aunque el diseño de los frisos superiores fue realizado por Giuseppe Mazzuoli, conocido como el Bastarolo. La ejecución del friso fue luego realizada por Orazio Lamberti, mientras que la doratura de los mismos fue llevada a cabo por Giovan Battista Rosselli. El arpa, encargada por el duque Alfonso II d'Este, estaba destinada a la mantovana Laura Peperara, quien junto a Livia d'Arco y Anna Guarini creó un concierto de música secreta, también conocido como concierto de las damas principales, que convirtió a Ferrara en un refinado centro de cultura musical.