El Convento dos Capuchos, también conocido como Convento da Santa Cruz da Serra de Sintra, es un antiguo eremitorio franciscano fundado en 1560 y ubicado en el corazón del Parque Natural de Sintra-Cascais. Este convento es célebre por su extrema sencillez y por la armoniosa integración con la naturaleza circundante, en marcado contraste con la grandiosidad de los palacios románticos que caracterizan la región.
Construido entre las rocas graníticas de la colina, el convento es un ejemplo extraordinario de arquitectura franciscana austera: celdas diminutas revestidas de corcho para retener la humedad, pasillos estrechos y espacios reducidos reflejan la elección de una vida humilde y contemplativa. El uso del corcho, material típico de Portugal, le ha dado al lugar el apodo de "Convento do Cortiço" (convento del corcho).
Inmerso en una densa vegetación, el Convento dos Capuchos transmite una atmósfera de profunda espiritualidad y silencio, invitando al visitante a redescubrir una relación íntima con la naturaleza y con la dimensión interior. Los frailes que habitaron allí durante siglos practicaban la renuncia, viviendo en armonía con el entorno sin alterar su equilibrio.
Hoy en día, el convento forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO de Sintra y se puede visitar como testimonio único de la vida monástica pobre y recogida del siglo XVI. Es un lugar que fascina a quienes buscan una experiencia diferente, lejos de los fastos de los palacios, y que permite entrar en contacto con la dimensión espiritual y naturalística de la Serra de Sintra.