El Museo Arqueológico de Asturias es un museo ubicado en la ciudad de Oviedo, más precisamente en el antiguo claustro del convento de San Vicente, monumento nacional desde 1934. Las obras para la construcción del actual claustro del convento se iniciaron en 1530 con la supervisión de Juan de Badajoz el Mozo. A su muerte, su sobrino Juan de Cerecedo el Mozo completó la planta alta. En el museo son visibles numerosos hallazgos religiosos, la mayoría de los cuales se pusieron en circulación a partir de 1837 con la desamortización de los bienes eclesiásticos. El museo también recibió donaciones de varios de sus miembros y de coleccionistas y estudiosos de la época interesados en el pasado romano o la numismática antigua. También hay una sección dedicada a la prehistoria en la región de Asturias. Así, la colección del museo se ha ampliado tanto gracias a los resultados de las intervenciones arqueológicas en Asturias como gracias a las donaciones de colecciones privadas como las del Conde de la Vega del Sella, el Marqués de la Rodriga y Aurelio de Llano y Roza de Ampudia, el herederos de Soto Cortés, la colección numismática de Pedro Hurlé Mansó y la colección de armas y numismática de los herederos de Tomás Bataller. Además, a partir de los años 90, el nacimiento de la arqueología empresarial ha supuesto la entrada de una gran cantidad de materiales de todas las épocas, especialmente de la Edad Media.