El Museo del Ciclismo se encuentra en el Colle del Ghisallo, uno de los lugares más conocidos por los ciclistas de todo el mundo. Junto a él se encuentra el Santuario homónimo de la Virgen protectora de los ciclistas desde 1949. Inaugurado en 2006, el museo tiene como objetivo preservar y poner en valor el mundo de las dos ruedas, con más de 1500 objetos, incluyendo bicicletas, maillots y varios objetos de competición. Dedicado a los hombres y mujeres que han marcado la historia del ciclismo con la bicicleta, tanto en competiciones deportivas como en la vida cotidiana, el museo nace con la intención de preservar y dar a conocer el mundo de las dos ruedas: los atletas, los fabricantes de bicicletas, los organizadores, los directivos de equipos, los periodistas y otras figuras, quizás menos conocidas pero fuertemente ligadas a este deporte. Destaca la colección de maillots, más de doscientos, de numerosas competiciones nacionales e internacionales. Entre ellos se pueden ver más de 50 maillots rosas, una colección única en el mundo, realizada en colaboración con la Gazzetta dello Sport, con el objetivo de encontrar un maillot de cada edición del Giro de Italia. La exposición de bicicletas está diseñada para ofrecer al visitante un análisis no solo desde el punto de vista competitivo, sino también destacando la evolución tecnológica de la bicicleta. Desde 2015, el museo forma parte de la Red de Museos Técnico-Científicos de la Región de Lombardía.