La Abadía de Westminster es una de las abadías anglicanas más importantes y conocidas del mundo. En Londres es la segunda en importancia después de la de St. Paul.
La Abadía fue construida entre 1045 y 1050 por Eduardo el Confesor y consagrada definitivamente el 28 de diciembre de 1068.
La fachada exterior principal está orientada al oeste, todos los exteriores se caracterizan por el estilo gótico.
Los interiores, en cambio, están construidos según una estructura de cruz latina de tres naves con una longitud total de ciento cincuenta y seis metros.
La bóveda alcanza una altura de treinta y cuatro metros.
El valor histórico y simbólico de la abadía es innegable: la mayoría de los soberanos ingleses, desde Eduardo el Confesor hasta Isabel, están enterrados aquí.
Además de las tumbas, se pueden admirar seiscientas esculturas, numerosas placas conmemorativas que decoran las paredes y muchos monumentos sepulcrales en honor a personajes ilustres como William Shakspeare, Jane Austen, Winston Churchill, Oscar Wilde, Nelson Mandela, Emily Bronte.
La Abadía también alberga una rica biblioteca donde se guardan manuscritos, cartas y libros antiguos que se pueden consultar pero las visitas son limitadas y solo se permiten con cita previa dadas las limitaciones en el número de personas admitidas.