El cuadro firmado ha sido identificado con el del mismo título expuesto por Signorini en la Sociedad Promotora de Bellas Artes de Florencia en 1863. La representación de este paisaje toscano soleado, habitado por tres personajes captados en diversas actitudes (una mujer con un un gran sombrero iluminado por el sol, agachado para recoger aceitunas; una niña tendida como una cuerda para alcanzar las ramas más altas de un olivo; un niño sentado en el suelo frotándose los ojos de aburrimiento), está colocado en una diagonal a lo largo de la cual descienden la ladera del cerro dominada por el compacto grupo de cipreses, sobre el gran y luminoso trozo de cielo ligeramente nublado, sobre el que destacan grandes y frondosos olivos. C. Gelao