La tablilla, que una inscripción en el reverso, que data de 1928, atribuye a Luigi Nono, muestra a una joven común sentada, atenta a observar con curiosidad algo que sucede a su izquierda, fuera de nuestro campo de visión. Los tonos terrosos y verdosos del fondo, que describen un ambiente pobre y sin adornos, contrastan con los muy vivos de la vestimenta de la joven, a base de atrevidas combinaciones cromáticas. C. Gelao