Hermosa reinterpretación del tema de la luz que, filtrándose a través del denso follaje de los árboles -revestidos con pequeñas manchas de color-, aquí dispuestas en filas paralelas, crea agradables efectos de contraste cromático luz/sombra en el suelo. El tono rojizo predominante en el cuadro se debe a la tablilla que Fattori utiliza como soporte, parte de una caja de puros Cabanas, de la que explota el valor tonal. La datación en torno a 1875-1880 no difiere mucho de la del cuadro anterior.